AUSTRALIA, Sidney.- Las altas temperaturas que han batido récords consecutivos esta semana en Australia han agravado los incendios forestales registrados en el sureste del país. Un ola de calor obligó a las autoridades de Nueva Gales del Sur declarar un estado de emergencia durante siete días debido a las adversas condiciones meteorológicas.
El gobierno australiano ha catalogado los incendios forestales en un nivel “catastrófico” por sus trágicas consecuencias. Los termómetros han alcanzado los 49 grados en algunas zonas y el fuego se ha intensificado. Más de tres millones de hectáreas han sido arrasadas, dos personas han muerto y 23 bomberos resultarón heridos.

Asi mismo, en Nueva Gales del Sur, se ha registrado una de las peores sequías de Australia y los incendios han causado en el transcurso de 2019 ocho muertos y calcinado unas 800 viviendas, más casi 30.000 kilómetros cuadrados de terreno, una superficie que se aproxima a la de Bélgica.