Ecuador. 13/09/2019

En Quimsacocha a 90 minutos de Cuenca, en la provincia de Azuay, la mitad de unas 20.000 hectáreas del páramo que se conserva en estado natural, está otorgada en concesión a la canadiense INV Metals Inc.

INV Metals Inc. desarrolla un proyecto considerado estratégico por el gobierno ecuatoriano. Tiene previsto construir una mina subterránea e iniciar en 2021 la producción de concentrado de oro. Está en fase de exploración con reservas de 2,2 millones de onzas de oro, 13,3 millones de onzas de plata y 88 millones de libras de cobre, según cifras oficiales.

En marzo pasado, una histórica consulta popular local prohibió las actividades mineras en todo Quimsacocha  considerado reserva de la biósfera y donde apenas 3.200 hectáreas estaban protegidas.

.
Comunidades en Quinsacocha.

«Sin oro podemos vivir, pero sin agua jamás», expresó a la AFP Yaku Pérez, cuyo nombre Yaku significa «agua» en quichua, y quien resultó electo como prefecto (gobernador) de Azuay en recientes comicios.

El funcionario, e indígena del pueblo cañari kichwa, encabeza la «resistencia» de un sector de aborígenes y campesinos contra el extractivismo y en defensa de las fuentes de agua.

Pérez, quien promueve consultas populares para vetar la minería incluso en todo el país, agrega que las mineras «se llevan la carne y dejan el hueso, pero el hueso contaminado».

Quimsacocha fue, hasta el año 2012, parte de un área de páramo concesionada para la explotación minera, pero el Ministerio del Ambiente recuperó 3.217 ha de las 12.000 dadas en concesión y las declaró Área Nacional de Recreación en el sector conocido como Las Tres Lagunas.

Sin duda un reconocimiento y acción importante que pone en evidencia la principal función y servicio de los páramos para el ser humano: ser proveedores de agua, y Quimsacocha, al igual que el Parque Nacional Cajas, es uno de los mejores testimonios. Las dos áreas protegidas son parte de la Reserva de la Biosfera del Macizo de El Cajas.

.

Redacción: Yadira Orosco C. S.