Grata sorpresa la de un equipo de expertos que encontraron a un grupo de tiburones dándose un festín en el fondo del mar… cuando apareció un inesperado invitado

Increíble hallazgo el obtenido por los científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU (NOAA). Los investigadores querían analizar la vida marina en el lecho marino, para lo que decidieron sumergir un rover con el que analizar las especies que se encontraban en la zona. Los expertos se quedaron sorprendidos cuando vieron cómo un nutrido grupo de tiburones comenzaron a devorar a un pez espada… pero no podían ni imaginar que aún faltaba un invitado.

Cuando los expertos consiguieron enviar a Deep Discoverer, su vehículo a control remoto, al fondo del mar no podían creer la fortuna que tuvieron al ver cómo un grupo de pequeños tiburones denominados durmientes estaban arremolinados comiendo algo. Cuando consiguieron ver de qué se trataba, observaron que era el cadáver de un pez espada, del que se estaban alimentando tranquilamente. Hasta que algo inesperado ocurrió: un increíble pez apareció de la nada.

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Se trataba de un espectacular espécimen de mero de roca que, posiblemente movido por las corrientes, fue capaz de llegar hasta la zona en la que los tiburones se estaban dando el festín. Este gigantesco animal, de casi dos metros de largo y 100 kilos de peso, encontró en el rover submarino la manera perfecta de esconderse de sus presas, consiguiendo pasar desapercibido… hasta que un despistado tiburón acabó engullido por él de un mordisco

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La aparición de este majestuoso pez sorprendió a propios y extraños, que no esperaban encontrarse a un animal de estas características a450 metros de profundidad en las costas de Carolina del Sur. El mero de roca ha sido visto, en varias ocasiones, en cuevas de aguas profundas e, increíblemente, alrededor de barcos naufragados. Por ello, los expertos se vieron sorprendidos al encontrarse con este gigantesco animal, inesperado por completo.

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“Este suceso es raro y sorprendente, pues nos deja con más preguntas que respuestas, aunque esa es la verdadera naturaleza de la exploración científica”, asegura Peter Auster, científico de la Universidad de Connecticut. Pero no es lo único que desconcierta a los científicos, pues también se quedaron sorprendidos de ver un pez espada muerto en aquella zona, especialmente por no tener rastros de anzuelos ni de estar malherido.

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El propio Auster considera que puede ser debido simplemente “a la edad o a alguna enfermedad”, pero la sorprendente aparición de este monumental pez de dos metros de largo en la zona en la que los tiburones estaban degustando su festín dejó todo lo demás en segundo plano. Ahora, los expertos del NOAA tratarán de investigar la razón por la que este extraño animal hizo acto de aparición y consiguió comerse a todo un tiburón de solo un mordisco.