Con ayuda de la nanotecnología, el científico peruano, Marino Morikawa descontaminó el humedal “El Cascajo” que todos daban por perdido. Este humedal estaba convertido en un depósito de aguas servidas, desechos de granjas de cerdos y rodeado por un basurero ilegal del que las aves migratorias se alimentaban.

El Cascajo en su etapa de contaminación.

Morikawa con los conocimientos adquiridos en la carrera de Medioambiente en la universidad japonesa de Tsukuba, desarrolló un sistema sencillo y económico para descontaminar con materiales que se puede encontrar en cualquier ferretería. Empleó todos sus ahorros, incluido un préstamo, y todo su conocimiento.

Según la Agencia Efe “El primer invento que realizó Morikawa fue un sistema de micronanoburbujeo, que consiste en burbujas 10.000 veces más pequeñas que las de las bebidas gaseosas y que permanecen entre 4 y 8 horas en el agua, tiempo durante el cual atrapan e inmoviliza los virus y bacterias tras lo cual las destruyen y se evaporan”

Recuperación actual, Humedal El Cascajo.

El científico también diseñó filtros biológicos con arcilla para que los contaminantes inorgánicos, como metales pesados y minerales, se adhieran a la superficie y sean destruidos por las bacterias.

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Se necesitaron sólo 15 días de trabajo para que Morikawa obtuviera los primeros resultados: el “milagro de la vida”. Aves migratorias empezaron a cubrir el humedal, esta transformación permitió llegar a 80.000 aves, y la visita de al menos 1.000 turistas.

Ahora Morikawa se ha propuesto cambiar el rostro a dos ecosistemas emblemáticos de Perú, junto a su empresa NANO+7.

Actualmente trabaja en el proyecto del lago Titicaca, el más grande de Suramérica y el oasis de Huacachina en Perú.

Redactado por : Yadira Orosco. C.S.