Es tan grande que ocuparía un poco más de la mitad de México o cinco veces la superficie de El Salvador.

Los satélites la muestran como un área gigantesca y roja en el Pacífico, cerca de Nueva Zelanda y, según las proyecciones de los científicos, se mueve hacia el este, hacia Sudamérica.

Los estudiosos lo han llamado la “mancha caliente” (hot blob, en inglés) y desde que apareció hace unos días no deja de generar desconciertos.

Su descubrimiento a través de imágenes satelitales coincidió con una ola de calor que ha dejado estragos y caos en Australia, mientras que la región norte de Norteamérica experimenta unas crudas tormentas de invierno.

.

En este caso se trata de una zona del océano de cerca de un millón de kilómetros cuadrados donde la temperatura ha aumentado entre 4 y 6 °C más que el promedio en esa área.