TORMENTA SOLAR CICLO SOLAR 25

Justo cuando pensamos que sabemos todo lo que hay que saber sobre el Titanic -un barco insumergible, un iceberg gigante, «Soy el rey del mundo», etc-, llegan nuevas y fascinantes investigaciones que plantean grandes preguntas sobre lo que realmente ocurrió en la fatídica noche del 14 de abril de 1912. ¿Pudo un golpe de (mala) suerte desde el espacio causar que el Titanic se hundiera?

El hallazgo clave de este nuevo estudio es que el hemisferio norte estaba bajo los efectos de una tormenta magnética «de moderada a severa intensida» esa noche, lo que podría haber alterado las lecturas de navegación del Titanic, y afectando de esta manera tanto a su curso planificado como la información que la tripulación compartió sobre su ubicación durante las señales de SOS.

Esta es una imagen solar actual 21/09/20 12:50 h en la cual se puede apreciar un área activa que tiene todo el potencial para generar una tormenta solar en los próximos días.

La idea es bastante simple. El sol, que es impulsado por una dínamo nuclear innata que arde a millones de grados, está cubierto de manchas solares. Éstas, a su vez, están puntuadas por explosiones gigantescas del tamaño de la Tierra o incluso más grandes: las famosas llamaradas solares.

«En cuestión de pocos minutos calientan el material a muchos millones de grados y liberan tanta energía como mil millones de megatones de TNT», explica la NASA. Estas llamaradas son a menudo causadas por cambios magnéticos o choques, y sus explosiones causan ondas magnéticas a través del sistema solar.

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El impacto de una Tormenta solar hace que las auroras boreales aumenten en la Tierra, esto es medido constantemente por la NOAA en el INDICE KP

Tiene sentido intuitivo que la cosa más caliente del sistema solar experimente reacciones extremas a campos magnéticos arremolinados y cambiantes. Una de las razones por las que la Tierra es un hábitat óptimo para los seres vivos es que los humanos tienen un campo magnético protector que desvía una gran cantidad de radiación solar y viento cósmico que de otra manera nos arrasaría en una superficie planetaria pelada y sin vida como la de Marte.

Este campo magnético también se desplaza y cambia con el tiempo, especialmente cuando los polos magnéticos se mueven alrededor de la superficie de la Tierra. Tanto los animales como los humanos han aprendido a confiar en los polos magnéticos, en forma de dispositivos hechos por el hombre como son las brújulas, así como en el sentido de los animales para la migración y la navegación. Las brújulas, como los relojes, deben ser ajustadas a las unidades correctas, como por ejemplo para tener en cuenta el norte magnético cuando se mueve de forma normal.

Es aquí donde volvemos al Titanic. La autora del artículo, Mila Zinkova, ha publicado cuatro artículos previos sobre el Titanic en la revista RMetS Weather, explorando la teoría de que los espejismos u otras distorsiones visuales jugaron un papel en el hundimiento. Ahora, Zinkova usa datos meteorológicos y espaciales para explorar una teoría diferente.

Si una erupción solar es lo suficientemente severa, marcada en esa noche histórica por la reveladora Aurora Boreal, puede sesgar el campo magnético de la Tierra y causar estragos con instrumentos magnéticos como las brújulas. Incluso hoy en día, las erupciones solares interfieren con la red eléctrica y el tráfico espacial, tanto que las copias de seguridad de archivos verdaderamente valiosos tienen que ser guardados en jaulas de Faraday protectoras.

El RMS Titanic​ fue un transatlántico británico, el mayor barco de pasajeros del mundo al finalizar su construcción, que se hundió desde la noche del 14 a la madrugada del 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York. En el hundimiento del Titanic murieron 1496 personas de las 2208 que iban a bordo, lo que convierte a esta tragedia en uno de los mayores naufragios de la historia ocurridos en tiempo de paz

Zinkova sostiene que el impacto en las brújulas afectó las coordenadas reportadas en las señales de auxilio. «El cuarto oficial del Titanic, Joseph Boxhall, determinó la posición SOS del barco. La posición de Boxhall estaba a unas 13 millas náuticas (24 km) de su posición real», escribe Zinkova.

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Pero el barco de rescate, el Carpathia, probablemente tenía la misma información errónea. «Las brújulas del Carpathia podrían haber estado bajo la influencia de la tormenta geomagnética durante 5 horas y media, antes y después de que recibiera el SOS del Titanic, y hasta que llegara a los botes salvavidas», continúa Zinkova. «Por lo tanto, un posible error de la brújula combinada podría haber sido uno de los factores que contribuyeron al éxito del rescate de los supervivientes del Titanic».

Esto también señala lo muy localizado que estaba el fenómeno de la erupción solar. Las embarcaciones en un cierto radio recibieron llamadas de radio codificadas o las perdieron por completo. De vuelta en tierra o incluso fuera del radio afectado, todo parecía normal excepto cuando intentaban contactar o ser contactados por el Titanic y otros barcos cercanos.