Tortugas marinas bebés camino al océano . Hermoso espectaculo

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Conoce algo más de ellas

Las tortugas marinas bebés salen de los huevos y caminan hacia el agua, nunca llegan a interactuar con sus padres, es solo el instinto lo que las lleva al agua. Las tortugas machos de la mayoría de las especies nunca dejan el agua una vez que entran en ella.

A menudo es difícil diferenciar entre las tortugas marinas machos y hembras debido a las similitudes en sus características y tamaño. La forma en que se puede identificar es que los machos tienen una cola larga donde se encuentran los órganos reproductores .

Es un mito que todas las tortugas pueden meter la cabeza en su caparazón. Todas las tortugas de tierra pueden, pero no las tortugas marinas. Si te fijas bien, verás que todas tienen párpados que las protegen de la luz solar en los ojos. Se caracterizan por ver muy bien en el agua, pero no en la tierra. También son ciegas al color.

Otro mito es pensar que las tortugas marinas lloran. Lo que realmente ocurre es que excreta la sal del agua de sus cuerpos a través de sus ojos, característica de la tortuga marina que fomenta esta creencia popular . Se cree que un método que los machos utilizan para ver quién llega a aparearse con la hembra es quien puede elevar su cuello más alto. La hembra elige con quién se aparea.

Las tortugas marinas son increíbles nadadores, y lo pueden hacer por horas y horas sin cansarse. Debido a sus características, pueden pasar de 1 milla por hora a unos 5 kilómetros por hora. Lo interesante es que algunos de ellos viajan cientos o más de 1.000 millas para llegar a los lugares de cría. Esto le puede tomar mucho tiempo debido a su ritmo lento pero constante.

Las tortugas marinas pueden sumergirse a más de 1.000 pies en el agua con el fin de llegar a los alimentos . Sin embargo, la mayor parte del tiempo que se mantendrán en las partes menos profundas del agua. Son de sangre fría y tienen la capacidad de ralentizar su metabolismo. Como resultado, pueden pasar varios meses sin comer si es necesario, característica que las hace verdaderos sobrevivientes.

Puede ser difícil estimar con precisión la edad de las tortugas marinas. Sin embargo, se cree que muchas de las especies pueden vivir de 50 a 80 años en la naturaleza con las condiciones adecuadas. Esto incluye su hábitat natural con alimento suficiente para sobrevivir.

Las crías pueden encontrar su camino en el agua después de la eclosión, pero les puede tomar varios días pues lo hacen a un ritmo lento. No se sabe cómo es que son capaces de saber a dónde ir para sobrevivir. La teoría más popular es que tienen una preferencia magnética en sus cuerpos que los aleja de la tierra. Lo que también se ha observado es que hacen un círculo completo alrededor de su nido antes de moverse en línea recta hacia el agua.

La tortuga marina más grande se peso cerca de 1.500 kilos y midió de largo 28 pulgadas. Los músculos de sus cuerpos son más fuertes que los de los humanos. Algunas tortugas marinas pueden viajar hasta 1.300 millas en un solo día cuando migran.